Gestión basada en resultados en el sector público


Al considerar  las exigencias en años recientes de que los gobiernos muestren resultados concretos y al menos indicadores  que demuestren que se está avanzando  en solucionar los problemas,  se ha determinado que se puede utilizar la gestión por resultados mediante herramientas como el presupuesto por resultados, que  responde a la necesidad prioritaria de mejorar la eficiencia y eficacia del gasto público, vinculando la asignación y uso de los recursos a resultados de gestión de las instituciones, utilizando en forma sistemática e institucional la información de desempeño para la toma de decisiones presupuestarias.

Con la implementación del Presupuesto por Resultados en el sistema de presupuesto por programas,  se pretende mejorar la forma en que los bienes y servicios de las entidades públicas, lleguen a los ciudadanos, de  manera que haya una mayor transparencia en la utilización de los impuestos pagados por los mismos. En este contexto,   y de acuerdo con el Ministerio de Hacienda del Paraguay se puede definir la gestión por resultados “como una estrategia de gestión que orienta la acción de los actores públicos del desarrollo para generar el mayor valor público posible a través del uso de instrumentos de gestión que, en forma colectiva, coordinada y complementaria, deben implementar las instituciones públicas para generar los cambios sociales con equidad y en forma sostenible en beneficio de la población  de un país”.

El presupuesto por resultados es una metodología y no un sistema, que se aplica dentro del sistema de presupuesto por programas. El sistema de presupuesto por programas es un instrumento de gran utilidad para un mejor accionar del sector público, y no sea ha utilizado en todo su potencial. En el  presupuesto por resultados lo que pretende es un proceso de presupuestario por programas en que: “La formulación de los programas gira en torno a una serie de objetivos definidos y resultados previstos con antelación.

Los resultados previstos deben justificar las necesidades de recursos que obedezcan y estén ligadas a los productos necesarios para alcanzar esos resultados”, y se puede aplicar en el presupuesto por programas. Es conveniente aplicar elementos del presupuesto por programas enfocado a resultados considerando que Presupuesto por Resultados tiene como propósito “Fortalecer la eficacia, eficiencia, calidad y equidad del gasto público, para contribuir a un  mejor desempeño del estado respecto al bienestar de la población, en particular, de los pobres y excluidos”. Lo cual considera a las personas y su bienestar en el centro de la acción del estado. Se trata por tanto de mejorar el desempeño del estado en las áreas que mayor incidencia tengan en el bienestar de la población.

Es decir,  el sistema de presupuesto por programas aplicado en el enfoque por resultados se centra en productos y servicios finales que tengan impacto en los clientes y en mejorar su calidad de vida, por lo que se debe establecer una nueva cultura de gestión donde el ciudadano sea el eje del desempeño y establecer indicadores de eficiencia, eficacia y  economicidad y calidad que permitan medir los resultados de la gestión institucional.

Se puede indicar también  que el presupuesto enfocado a resultados se puede considerar como el sistema de planificación y  presupuestación  que relaciona los recursos que se asignan con los resultados que se esperan obtener en términos de productos y servicios finales y de los impactos que se esperan conseguir.

La gestión por resultados y el presupuesto por resultados no son la panacea para mejorar el sector público, sino herramientas que pueden mejorar el funcionamiento del sector público, pero debe completarse con meh¡joras en los sistemas de información, mejoras en el sistema de contratación administrativa, mejorar en el sistema de planificación nacional  e institucional, con instrumentos de planificación más sencillos y amistosos y manejando el plan operat¡vo institucional(POI) para lo relacionado con el Plan Nacional de Desarrollo, y la planificación sectorial y el plan anual operativo para el manejo de todo el accionar institucional que considere los programas sustantivos y el programa administrativo.

Teniendo presente que el plan anual operativo y el plan operativo institucional son  mecanismos para ejecutar en el corto plazo los planes estratégicos y de largo plazo. Es necesario que se que se de prioridad a los resultados sobre los procesos y procedimientos,  los cuales muchas veces son  excesivos y lentos y que el presupuesto sea realmente expresión financiera de la acción programada, es decir, los planes anuales operativos y los planes operativos institucionales y se mejore sustancialmente la planificación mediano plazo mediante los planes estratégicos y el presupuesto por resultado aplicado mediante el sistema de presupuesto por programas. Se debe también aplicar para el seguimiento de los planes estratégicos el cuadro de mando integral o Balanced Scorecard y planes tácticos.

Autor: Lic. Bernal Monge Pacheco – Consultor