COLOMBIA (AndeanWire, 30 de Agosto de 2016) Colombia es reconocido en el mundo por el sabor de su café, es el producto insignia y la base de su economía, sin embargo lo que no muchos conocen del país es que su segunda fuente de empleo es la panela, un producto que se produce en 28 de los 32 departamentos del país y es el sustento de más de un millón de campesinos.

Actualmente son menos los que le apuestan a la producción de la panela, la competencia desleal y la fluctuación de los precios de compra en los centros de abasto no permite que sea un negocio rentable, haciendo que los campesinos consideren dejar de producirla y acabar con una tradición familiar que viene de décadas atrás.

En las ciudades y para las nuevas generaciones, (en especial las que tienen poder adquisitivo) la panela es vista como un producto que consumen los abuelos y los estratos bajos; y es que este producto (a excepción de su versión pulverizada) nunca ha sufrido ninguna evolución con el paso de los años y mucho menos convertido en nuevos productos. En los supermercados se encuentran presentaciones de panela empacada en bloques de distintos tamaños, exhibidas en el lugar menos visible del anaquel y en empaques poco llamativos.

Es a partir de este escenario que nace María Panela, una empresa que desde sus inicios quiso contrarrestar una problemática social, económica y ambiental por medio

de la creación de productos con valor agregado a base de este activo. Su primer lanzamiento, una bebida energética natural a base de panela, café y guaraná sorprende desde su presentación hasta su incomparable sabor, que nada tiene que ver con el sabor característico de bebida energética y mucho menos con una gaseosa. Un sabor único en una bebida que no contiene tampoco taurina y es la más saludable de la categoría en la actualidad.

Y lo mejor de María Panela no es solo el haber convertido al “patito feo” de la industria colombiana en un producto aspiracional como lo es una bebida energética,

es el de reinventar el mercado encontrando valor oculto en todo lo que es considerado como ordinario y sin valor, en este caso, María Panela energy drink además de contener el valor nutricional y energético de la panela también aprovecha los beneficios del fruto del café (también conocido como mucílago) un ingrediente rescatado del proceso cafetero, que es desechado en su producción, que contiene 4 veces más antioxidantes que el té verde y que además, gracias a la reutilización de este ingrediente, por cada tonelada de jarabe que se produce para hacer la bebida, se dejan de tirar 4 toneladas de mucílago a los ríos, evitando así un impacto ambiental negativo.

A todo esto se suma el compromiso de la empresa con el sector, que promueve el comercio justo entre productores y comercializadores, convirtiéndose así en un agrupador en pro de una visión colectiva, donde el principal objetivo es motivar a los productores para que sean conscientes de la importancia de su rol.

Esta es la forma como María panela recarga al país y la industria panelera. Haciendo de lo ordinario algo extraordinario.

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